Caso de éxito

Análisis de los resultados obtenidos

“La empresa está hoy más ordenada”
Adriana Carretto
Directora de Granja Limay

 

Resultados de una empresa “con coraje”
“La empresa quedó armada para el futuro”, sostiene Andrea Russo, en referencia al giro de 180º que se observa tanto a nivel de la dirección como en las demás áreas trabajadas. Desde un cambio en la percepción y la forma de pensarse como empresa, hasta la adquisición de nuevo términos para referirse al trabajo diario.

El macro objetivo era cambiar la metodología de gestión, lo cual se logró con éxito, afirma Russo. Hoy hay una gestión de dirección formal, método y sistemática para reunirse y discutir los temas. La dirección implementó la metodología de reuniones semanales en las cuales se discuten los temas de las distintas áreas, y mensualmente se hace un análisis económico-financiero con el contador.

Además, Granja Limay cuenta con contabilidad de gestión, lo cual implica un gran avance dado que son muy pocas las PYMES que gestionan sus finanzas, no sólo para pagar los impuestos, sino como base del desarrollo de la empresa. Russo explicó que este tipo de gestión permite tener indicadores de eficiencia de cada una de las áreas, reflejadas en una tabla de pérdidas y ganancias.

A nivel comercial, la empresa cuenta con un equipo y un sistema de distribución diferente, por el cual se apuesta a llegar directamente a las grandes superficies.

“Limay es una empresa con coraje, porque generó cambios profundos en menos de un año”, enfatiza la consultora Lic. Andrea Russo, ya que pasó por un recambio generacional importante y apostó al futuro. “Está saliendo victoriosa del cambio que pasó”.

Por su parte, Alejandro Ortiz, asesor de PAPCYMES, señaló como principal logro que ahora Granja Limay conoce sus problemas, sabe cómo detectarlos a tiempo y darles solución. Desde ahora, esta empresa comienza una etapa de profesionalización constante y de búsqueda de nuevas áreas para mejorar. El objetivo de Granja Limay es encaminarse hacia el crecimiento de su actividad exportadora y encontrar nuevos mercados tras fronteras.

La ejecutiva de Business Pro, Lic. Andrea Russo, explicó que las empresas uruguayas que pasan por este tipo de proyecto son empresas familiares que carecen de un modelo de gestión definido y no cuentan con herramientas de desarrollo comercial. Por tal motivo, es fundamental brindarles instrumentos para que puedan conformar una metodología sencilla que luego puedan gestionar por su cuenta. Los empresarios deben entender que pueden profesionalizar su trabajo sin tener que quitarle tiempo al manejo cotidiano de la empresa.

Asimismo, debe haber un antes y un después de una consultoría. La empresa no puede sentirse desvalida una vez que el trabajo del consultor culminó, lo que sucede cuando no quedan en la empresa instaladas las herramientas para continuar el proceso de cambio. Por tal motivo, se acostumbra a dar acompañamiento una vez finalizado el proceso, para garantizar que la empresa adquirió la metodología necesaria para llevar adelante la dirección comercial por sí misma.

“Las empresas uruguayas tienen más fortalezas y potencial de crecimiento de lo que ellas creen que tienen”, sostiene la consultora, quien opina que en Uruguay existen buenos empresarios con gran intuición, pero que se les debe ayudar a tener más metodología y sistematicidad para gestionar un modelo de negocios basado no en percepciones, sino en datos certeros de la realidad.